miércoles, 14 de febrero de 2018

8 de Marzo Huelga General Feminista Anticapitalista ( El Himno de la Hue...

Venezuela Bolivariana, el punto máximo de la confrontación antiimperialista (por Carlos Aznárez)

Resumen Latinoamericano, 13 febrero 2018

No se trata de dramatizar, exagerar o esbozar conspiraciones apocalípticas, pero cada una de las piezas que el Imperio está moviendo en el tablero latinoamericano apunta a establecer un escenario de intervención militar contra Venezuela bolivariana. Podrá ser tercerizada o de forma directa con las falsas excusas del “humanitarismo”, pero la situación adquiere cada vez mas gravedad si se tiene en cuenta que todo este andamiaje belicista podría estar orientado a impedir que el pueblo chavista vuelva a proporcionar una contundente paliza electoral al poder oligárquico en abril.

Hay múltiples elementos que coadyuvarían a armar un inminente tinglado intervencionista a partir de la toma de decisión del gobierno estadounidense de apurar la caída del gobierno ultra legítimo de Nicolas Maduro. Primero, hace unos meses el vocero fue el vicepresidente Mike Pence quien recorrió el continente visitando presidentes “amigos” para ordenarles apretar las tuercas del bloque económico. No le fue como esperaba pero dejó la semilla que hace pocos días, intentó volver a sembrar el canciller Rex Tillerson. Esta vez la propuesta de aumentar la beligerancia contra el “dictador” Maduro fue ampliamente comprada por dos puntales del equipo neoliberal más agresivo. Tanto Macri (solo basta observar la foto de la cara de enamorado con que mira a Tillerson), como el perrito faldero Santos, se subieron al portaaviones made in USA y prometieron ser de los primeros en la embestida que Washington resuelva.

Después hay un acumulado de gestos indicativos del peligro en ciernes. A saber: las declaraciones del subsecretario de Estado para Latinoamérica y el Caribe, Francisco Palmieri, ofreciendo ayuda a Colombia y Brasil debido “a la gigantesca y continua migración venezolana hacia ambos territorios”. Palmieri utiliza allí, el sesgo intervencionista “humanitario”, el mismo en que viene insistiendo el cadete de la CIA, Luis Almagro o su cómplice peruano Kuzinsky, uno de los impulsores de esa mafia presidencial autodenominada Grupo de Lima. En esa misma sintonía Macri dio luz verde para que los estudiantes venezolanos “que vengan a Argentina huyendo del caos dictatorial no sufran más sinsabores”, y por lo tanto, a diferencia de quienes provienen de otros países, se les legalizará de inmediato su situación educativa. La maniobra, como se ve, es demostrar que “la dictadura venezolana” no da para más. Algo muy similar a lo que durante años Estados Unidos intentó con Cuba y hace muy poco con la “dictadura siria”. que se resume en la frase: “te hago la vida imposible, obligo a tu gente a emigrar, los recibo con los brazos abiertos y luego te invado humanitariamente”. Para completar Militarmente también hay datos inquietantes: la presencia del Comandante del Comando Sur en Colombia, el movimiento de tropas en la frontera amazónica de Brasil y Colombia, otra vez con la excusa migratoria venezolana. El punto central de confluencia de estos aprestos es la base móvil brasileña de Tabatinga, que fuera inaugurada en noviembre pasado con los ejercicios militares conjuntos de EE.UU, Brasil, Colombia y Perú, en que se practicaron simulacros de invasión “a un país bajo dominio comunista”. Como en las viejas épocas.

En la seguidilla injerencista, luego le tocó el turno al embajador yanqui en Bogotá, Kevin Whitaker, quien afirmó que Venezuela necesita “una salida democrática, institucional y rápida”. Enseguida, Santos y Uribe, cada uno por su lado aplaudieron la oferta y mientra el mandatario colombiano aseguraba que no reconocerá los comicios de abril, el paramilitar Uribe echaba más gasolina al fuego instando a apurar una intervención militar “con el concurso colombiano”. Todo esto en el marco de la re-ocupación territorial de grupos paramilitares colombianos en Cúcuta, en Catatumbo y otros puntos próximos a Venezuela.Ni qué decir de la reciente presencia de soldados yanquis en la zona de Tumaco (la misma donde el año pasado fueron asesinados por el ESMAD varios campesinos) y la intensa actividad de entrada y salida de hombres y equipos de las nueve bases USA en Colombia.

Con toda precisión el ex militar y ahora analista geoestratégico William Izarra habla de que el “Operativo Tenazas” sigue cerrándose y menciona como territorios que podrían ser utilizados para una intervención a gran escala, aparte de Colombia, a Guyana y las islas-colonias holandesas de Aruba, Bonaire y Curazao, todos ellos sitios donde los militares norteamericanos se pasean como en casa.

Así las cosas, y con Trump ladrando, lo más lógico es que en el plano interno se cierren filas. Frente a la esperada retirada de la oposición de la mesa de negociaciones de Dominicana, cumpliendo una orden de sus amos imperiales, y el aumento de la escalada de bloqueo y guerra económica impuesta por Wasington, sus acólitos latinoamericanos y la Unión Europea, se impone que el pueblo venezolano se prepare para repetir la proeza victoriasa del pasado 31 de julio. Sin una sola duda, todos y todas convencidas de que en abril llega la segunda parte de la madre de todas las batallas, y que a diferencia de la encarada por Estados Unidos para masacrar al pueblo iraquí en 1991, esta será para ratificar una vez más que la Revolución es necesaria no solo para asegurar la paz en Venezuela sino para atizar el fuego de la rebeldía continental y mundial. No, esta no será una elección más de todas las que el chavismo ha ganado, sino que respaldando unitariamente a Maduro se puede propinar una soberana patada en el trasero a quienes están intentando que nuestros pueblos, todos ellos, regresen a la Edad Media.

Ahora bien, si por obra de la impunidad de la que se vanaglorian Trump, Rajoy, Macri y Santos se animaran a adelantar planes y decidieran lanzar directa o indirectamente una escalada militar, antes o después de los comicios, en el plano local venezolano no caben dudas que como señalara Diosdado Cabello, sobre una invasión disfrazada de ayuda humanitaria:”Es probable que ustedes entren, pero vamos a ver cómo van a salir”. Y en el escenario continental habrá llegado la hora de “hacer arder la pradera”. No son tiempos de grandes discursos y prometer solidaridades por rutina ya que en Venezuela, se juega por décadas la suerte de Nuestra América y el socialismo, Sii se es fiel al legado insurgente de Hugo Chávez habrá que demostrarlo, con las ideas, con el corazón y poniendo el cuerpo como lo hizo el comandante Eterno.

lunes, 12 de febrero de 2018

EN CUBA, "POR AMOR A PUERTO RICO”


Querid@s amig@s, una hermana boricua ofrece este martes próximo el Concierto "POR AMOR A PUERTO RICO”. El costo de la entrada al público son 10 pesos cubanos, para hacerlo asequible a todos los amantes de la buena música boricua y cubana. Por favor compartan esta información. Será un placer disfrutarla.
La cantante borinqueña Gryssel Ramirez y sus invitados, con un variado repertorio de autores puertorriqueños y cubanos, se presentarán en el concierto dedicado a su nación, que aún sufre los embates del paso del Huracán María. El reconocido Pianista acompañante será, José A. (Cuqui) Rodriguez, de “Haciendo punto en otro Son”, por primera vez en Cuba, para la especial ocasión. Los esperamos: En la Sala Teatro del Museo Nacional de Bellas Artes El día: 13 de febrero A las 7.00 p.m Invitan el:
Ministerio de Cultura, Instituto Cubano de la Música, Museo Nacional de Bellas Artes. La introducción al programa está a cargo de las palabras del artista Danny Rivera.
"Una mística voz se asoma al horizonte sonoro cubano,
una voz en sí misma,.sensual, desgarradora y audaz como
la cresta de una ola en los océanos del alma.
Ocurre, que ésta posee, cuerpo de mujer y voz.
Gryssel Ramírez
Como los versos que engarzan esta nota (de su compatriota Lola Rodriguez de Tío) su universo interior, mira las zonas más sensibles de lo humano, al interpretar canciones lejanas y cercanas.
Como si fuera poco, su inteligencia se torna soporte, al seleccionar un repertorio de alto vuelo musical y textual, del caudal latinoamericano y foráneo.
Gryssel va, desde lo más autóctono de esa “ala puertorriqueña” hasta la otra “ala cubana” al incorporar autores como:
Rafael Hernández, Danny Rivera, Silvio Rodriguez o Polo Montañez, para levitar con el vuelo de ese Pájaro: Cuba y Puerto Rico. 
Una vez en la escena, en un club, o en la sencilla sala de un hogar, se destaca de los matices de su voz, una intérprete de “Savoir Faire” que nos pulsa las frágiles cuerdas del arpa
que llevamos dentro. La estatura de su hacer estético provoca la memoria de una Landín, Toña la Negra, la inconmensurable Olga Gillot o la Majestad de una Elena Burke.
Gryssel Ramírez eleva y dignifica el canto, a la cima de lo magnífico y prueba que no hay barreras infranqueables entre lo popular y lo clásico.
Cerremos los ojos(o abrámoslos) para ver y sentir lo sublime en las cuerdas de esta frágil y vibrante voz.
Gryssel Ramírez es una cantante de gran escala, con gran estilo interpretativo y gran presencia escénica. Su voz inigualable y su estilo cautivador la hacen una artista única, llamando la atención de sus espectadores. Gryssel ha llegado a escenarios internacionales a través de su carrera artística.
Doy fe que toda presentación de Gryssel Ramírez, en mi amada, será de gran valor artístico y honor para el
País hermano. Gracias por el apoyo a esta gran amiga. Bravo Gryssel!
Un Abrazo Solidario
Danny Rivera 

sábado, 10 de febrero de 2018

Chocobarismo: gobernando por la espalda Por Alfredo Grande

Publicado: 09 Febrero 2018
Por Alfredo Grande

(APe).- He dicho en diferentes ocasiones que el escándalo es la cara visible de la hipocresía. Y lo que llamamos democracia, lo que vivimos como democracia, lo que sacralizamos como democracia, se sostiene con un altísimo nivel de hipocresía. Sabemos que no, pero hacemos como que sí. Si dejamos despejar la neblina hipócrita, nos damos cuenta de que la polaridad no es dictadura / democracia. La polaridad fundante es terrorismo de estado / estado terrorista.

“El policía actuó como debía. En cualquier país civilizado el Estado lo primero que se hace es darle la presunción de inocencia a su policía y no al revés”, afirmó ayer la ministra de Seguridad Patricia Bullrich en una nueva defensa del gobierno al policía Luis Chocobar, quien mató a un ladrón por la espalda mientras éste huía. (El País). La ministra está atrapada en su propia neblina mental. Para ella, no hay presunción de inocencia. Hay certeza de inocencia.

Si una imagen vale por mil palabras, las miles de palabras de la ministra no tapan la imagen. Ni siquiera se puede hablar de exceso en legítima defensa. Carátula con la que el legendario ingeniero Santos fue juzgado. Y agregamos: condenado. Pero en muchas lunetas de automóviles se leía un sticker: “Tengo pasacasete. Y soy ingeniero”.

Todo concepto, toda doctrina, está atravesada por la lucha de clases. La justicia por mano propia es anatema. Pero la injusticia por mano ajena es idolatrada. Algunos llaman a esto impunidad. La certeza de inocencia es una nueva doctrina de seguridad. Destroza la igualdad ante la ley, aun en su más absoluta precariedad. Si perteneces a un organismo de seguridad (para el Estado) certeza de inocencia. Si sos negro, pobre, feo, sucio, malo: certeza de culpabilidad. Por lo tanto no estamos solamente frente a una aberrante concepción de la legitimidad de la violencia en defensa propia.
Una ministra de Seguridad (para el Estado) es la pedagoga del estado terrorista. Y tiene sus seguidores, que no son pocos. Hemos hablado durante décadas sobre el enano fascista. Propongo pensar en el fascismo mediocre. Una versión de lo que alguna vez denominé “fascismo de consorcio” y que ahora ha excedido ese ámbito acotado para hacer metástasis en todo el territorio. el fascista mediocre no tiene idea, (en realidad tiene pocas ideas), de su condición fascista. Ni siquiera es un liberal asustado. Es un liberal más prepotente de lo necesario.

Asesinar por la espalda es la marca de la cobardía más profunda. Los guerreros combatían con sus enemigos en forma cruel. Pero había honor en morir en la batalla. Frente a frente. Cuando Cyrano de Bergerac, espadachín y poeta, es herido de muerte, Edmond Rostand escribió estos versos: “no me hirió paladín fuerte, me hirió un rufián por detrás, para no acertar jamás, tampoco acerté con mi muerte”.

Asesinar por la espalda es otra de las formas de degradar la vida. Pero los decretos de poca necesidad y ninguna urgencia son una forma de gobernar por la espalda. Los tarifazos, arrasar con lxs trabajadorxs de organizaciones básicas como el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) el Hospital Posadas, y demasiados otros, también es gobernar por la espalda, los tarifazos, los naftazos, los peajes confiscatorios, las jubilaciones confiscadas. O sea: llamo “chocobarismo” a una modalidad de gobernar por la espalda. Las espaldas de la clase trabajadora, que no es lo mismo que pueblo, y mucho menos que “gente”. Asesinar, atacar, insultar, agredir por la espalda anula el impacto de la mirada en la comunicación humana. Ya ni siquiera será importante el secreto de los ojos. Ya nadie buscará ninguna mirada. Porque sostener una mirada implica convicciones firmes.

Por la espalda es la marca de la traición. Y de la cobardía. Anula la culpabilidad y toda forma de responsabilidad. Mi compañero y amigo Gustavo Robles escribe:

“Quienes sobrevivimos a la dictadura fuimos testigos de lo que ocurría no sólo con la libertad, sino con la vida de las personas, cuando esa concepción se impuso a sangre y fuego con las botas en el gobierno llenándole los bolsillos a la casta empresarial que hoy gobierna de la mano del imperialismo globalizado. Somos los mismos que al echar al proceso genocida del poder dijimos “nunca más” al terrorismo de Estado que la alianza Cambiemos (Pro-Coalición Cívica-UCR) quiere volver a instaurar. El gen fascista de quienes apoyaron a los asesinos en los años de plomo se mantuvo latente porque nunca fueron juzgados los civiles que financiaron a los uniformados. El empresariado local, socio menor de la burguesía imperialista, siguió con el poder económico en sus manos y nunca fue puesto en peligro por ninguno de los gobiernos “democráticos” que continuaron hasta el presente”.

Comparto estas ideas. Pero no supimos decirle nunca más al estado terrorista. Ni siquiera ahora con la presentación en sociedad y suciedad del “chocobarismo”. Todas las críticas a las políticas genocidas de guante libre y a cielo abierto. Si dios vomita a los tibios, intentaré impedir ese aciago destino. Creo que el chocobarismo sumado a tarifazos, despidos, cierre de establecimientos básicos para la salud y la industria, los salariazos al revés, la masacre jubilatoria, coloca a la administración gubernamental en el horroroso listado de crímenes contra la humanidad. Lo que he llamado en mi segundo libro editado por APe, “el crimen de la paz”.

La diferencia entre la guerra y la paz se derrite. Y como escribí hace décadas: “si no se trata de política, sino de guerra, no podemos hablar de paz, sino de tregua”. Esta tregua que inauguró el mandato de Raúl Alfonsín, ha terminado. El chocobarismo es una declaración de guerra. Encubierta. Hipócrita. Cobarde. Pero es una declaración de guerra. Por lo tanto además de policías infiltrados, estemos alerta a políticos, incluso militantes, infiltrados. “Un solo traidor puede más que mil valientes”, cantaba Zitarrosa. Las unidades reactivas, la unidad de los contrarios, la hipócrita unidad de sindicalistas cortados por diferentes tijeras, se parece más al “like” de Instagram. Terminarán más temprano que tarde en nuevas formas de chocobarismo.
Como conclusión no final, hay un juez en Esquel que está armando causas a organizaciones y personas que actuaron y escribieron sobre la desaparición y asesinato de Santiago Maldonado. Soy uno de ellos. Y fiel al cancionero de la Guerra Civil Española, le digo al señor juez: “si me quieres encontrar… ya sabes mi paradero”.
Edición: 3550

viernes, 9 de febrero de 2018

El guerrero indio Leonard Peltier cumple 43 años en prisiones de EE.UU!! /Clamor mundial por su libertad

6 de febrero de 2018

Saludos Familia, Amigos y Seguidores

Estoy abrumado porque hoy, 6 de febrero, es el comienzo de mi 43 ° año de prisión. He tenido tantas esperanzas en los últimos años de poder salir y volver con mi familia en Dakota del Norte. Y sin embargo, aquí estoy en 2018, aún estoy luchando por mi LIBERTAD a los 73 años.

No quiero sonar desagradecido con todos mis seguidores que me han apoyado durante todos estos años. Los amo, los respeto y les agradezco por el amor y el respeto que me han brindado.

Pero la verdad es que estoy cansado y a menudo mis dolencias me causan dolor con poco alivio durante días a la vez. Acabo de someterme a una cirugía de corazón y tengo otros problemas médicos que deben abordarse: mi aneurisma aórtico, que puede reventar en cualquier momento, mi próstata y artritis en la cadera y las rodillas. No creo que tenga otros diez años, y los que tengo me gustaría pasar con mi familia. Nada me daría más felicidad que poder abrazar a mis hijos, nietos y bisnietos.

No vine a prisión para convertirme en un prisionero político. He sido parte de la resistencia nativa desde que tenía nueve años. Mi hermana, mi primo y yo fuimos secuestrados y llevados a un internado. Este incidente afectó a mi prima Pauline, y tuvo un efecto enorme en mí. Este mismo sentimiento me atormenta al reflexionar sobre mis últimos 42 años de detención ilegal. Este falso encarcelamiento tiene el mismo sentimiento que cuando escuché la falsa declaración jurada del FBI sobre Myrtle Poor Bear en Oglala el día de la pelea. Un documento fabricado utilizado para extraditarme ilegalmente de Canadá en 1976.

Sé que sabes que los archivos del FBI están llenos de información que demuestra mi inocencia. Sin embargo, muchos de esos archivos aún están ocultos de mi equipo legal. Durante mi apelación ante el 8º Circuito, la ex Fiscalía, Lynn Crooks, dijo al juez Heaney. “Su señoría, no sabemos quién mató a esos agentes. Además, no sabemos qué participación, si es que tenía, el Sr. Peltier en ella “. Esa declaración me exonera, y debería haber sido liberado. Pero aquí me siento, 43 años después todavía estoy luchando por mi Libertad. He abogado por mi inocencia durante tanto tiempo, en tantos tribunales de justicia, en tantas declaraciones públicas emitidas a través del Comité Internacional de Defensa Leonard Peltier, que no lo discutiré aquí. ¡Pero volveré a decir que NO MATÉ A ESOS AGENTES!

Ahora mismo necesito que mis seguidores aquí en los Estados Unidos y en todo el mundo me ayuden. Necesitamos donaciones grandes o pequeñas para ayudar a pagar a mi equipo legal para que realice la investigación que me llevará de vuelta a la corte o me acercará más a casa o una liberación compasiva basada en mi mala salud y edad. ¡Por favor, ayúdame a ir a casa, ayúdame a ganar mi libertad!

Hay una nueva petición que mis hermanos y hermanas canadienses están difundiendo internacionalmente que se adjuntará a mi carta. Por favor, fírmalo y descárgalo para que puedas llevarlo a tu trabajo, escuela o lugar de culto. Obtenga tantas firmas como pueda, ¡MILLONES sería genial!

He sido un guerrero desde los nueve años. A los 73 años, sigo siendo un guerrero. He estado aquí por mucho tiempo. El comienzo de mi 43º año más más de 20 años de crédito de buen tiempo, que hace más de 60 años tras las rejas.

Necesito tu ayuda. ¡Necesito tu ayuda hoy! Un día más de prisión para mí es una vida para los que están afuera porque estoy aislado del mundo.

Sigo siendo fuerte solo por su apoyo, a través de oraciones, activismo y sus donaciones que mantienen viva mi esperanza legal.

En el espíritu de Crazy Horse
Doksha,
Leonard Peltier
RESUMEN LATINOAMERICANO

miércoles, 7 de febrero de 2018

Archivo de CD: Gerardo Abreu Fontán llegó a ser para nosotros un mito Por: Ricardo Alarcón de Quesada

Por: Ricardo Alarcón de Quesada
Publicado en: Archivo CD

7 febrero 2018 

PALABRAS DE RICARDO ALARCON DE QUESADA, PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA NACIONAL DEL PODER POPULAR EN EL ACTO POR EL 50 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE GERARDO ABREU FONTAN.

Febrero 6 de 2008
Lateral del edificio del CECM

Hace cincuenta años junto a este edificio que el cinismo de la época llamaba Palacio de Justicia, arrojaron su cuerpo torturado y mutilado.

No hubo editoriales ni crónicas en la gran prensa internacional. No protestó ningún gobierno, ni la ONU ni la OEA, no lo denunció ninguna de las organizaciones que en el mundo dicen ocuparse de los derechos humanos.

Muchos años después supimos que el 7 de febrero de 1958 el Gobierno yanqui evaluaba en Washington la situación cubana, cada vez más preocupante allá y lo hacía a partir de un informe de esa fecha desclasificado hace poco donde consta el amplísimo apoyo militar que estaban suministrando a la tiranía batistiana incluyendo el entrenamiento de la mayoría de sus oficiales y esbirros. El Imperio les enseñó a matar, adiestró a los asesinos, los hizo especialistas en los peores suplicios.

No hablo de un pasado remoto. El 7 de febrero del año 2007, hace apenas un año, el Congreso Federal norteamericano, ese que todavía no ha pedido disculpas por los crímenes cometidos contra nuestro pueblo, rindió homenaje a Batista y sus secuaces. No pudieron escoger mejor oportunidad para insultarnos y concitar nuestra ira. El Imperio tiene una deuda que jamás podrá saldar, que nunca perdonaremos ni olvidaremos.

Fueron muchos los hermanos y las hermanas que perdimos en esta lucha. Ninguno de ellos ha muerto. Viven y vivirán siempre en cada uno de nosotros.

Hoy les hablo del jefe más querido, del que tanto aprendimos, quien nos sigue dando fuerza y nos guía ahora y siempre con su modo sabio, suave y firme de dirigir.

Las sombras y el silencio cubrieron el día terrible en que lo sometieron al martirio.

La noticia corrió de boca en boca entre nosotros y con ella la angustia y la certeza. Sabíamos que Gerardo sería asesinado rápidamente. A él no lo retendrían mucho tiempo en los lóbregos sótanos de la policía ni lo enviarían a prisión. Su muerte era inminente.

Tratamos que el mundo se enterase de que había caído en las garras de los peores asesinos. Lo informamos a periodistas y a cuanta gente pudiera diseminar la noticia.

La rabia y el dolor, nuestras únicas armas, se volvieron acciones espontáneas multiplicadas hasta llegar a la huelga estudiantil que paralizó todos los centros de enseñanza, incluyendo las universidades y escuelas privadas, el más amplio movimiento que pudimos realizar en la capital, y se extendió más de dos meses.

La terrible derrota del 9 de abril condujo a una situación en la que ya carecíamos de fuerzas para mantener por mucho más tiempo el cierre de las instituciones docentes. La represión batistiana no conoció límites. Perdimos en la capital a decenas de nuestros mejores combatientes. Algunos desaparecieron para siempre, como Higinio, sus restos insepultos todavía cincuenta años después.

Este año recordaremos muchos aniversarios de hechos que ya cumplen medio siglo. Bien sé compañeras y compañeros que ustedes no los olvidan y jamás podrán olvidarlos. ¿Por qué no podemos ni queremos olvidar? Porque en cada suceso hay un pedazo de nuestras propias vidas, cada hermano caído es una porción de vida que quisieron arrebatarnos; nosotros, los sobrevivientes, hemos podido llegar hasta aquí en la medida que ellos y ellas han vivido en nosotros.

La memoria de los mártires no puede ser un culto reservado a quienes los conocimos y tuvimos el privilegio de luchar junto a ellos. La Patria necesita que su memoria perdure y se haga conciencia en las mentes y los corazones de quienes no los conocieron, de los que nacieron después que ellos cayeron. Que sean patrimonio vivo especialmente de los más jóvenes, de los jóvenes de hoy y de mañana. Después de todo fue por ellos más que por nosotros que Gerardo y todos los mártires entregaron sus vidas.

Un 7 de febrero en el cementerio al terminar el acto que allá siempre nos convoca se me acercó una joven que trataba de estudiar la clandestinidad habanera y enfrentaba un enigma que no lograba descifrar. El misterio de Fontán dijo la muchacha. Y agregó más o menos esto: Ustedes son una generación con muchos traumas y contradicciones que les impuso la vida, pero cuando se trata de Fontán, todos reaccionan igual, todos hablan de él con mucho amor y con respeto unánime, los he visto aquí emocionarse y llorar a pesar de los años transcurridos, es algo extraordinario. Eso era él, le dije, extraordinario.
Nacido en la mayor pobreza en el Condado de Santa Clara era un niño negro condenado como tantos otros a padecer una vida triste de la que nadie hablaría nunca. ¿Qué sólo llegase al cuarto grado de una humilde escuela primaria? ¿Qué hubiera tenido que trabajar desde niño para ayudar a su familia? ¿Qué conociera desde muy temprano los oficios peor pagados, esos que en las calles habaneras reservaba el capitalismo para una niñez triste y abandonada? ¿Qué debiera soportar el desprecio y la humillación por tener la piel demasiado oscura? Esa fue la historia de muchos otros, pobres y negros como él, nada que contar, nada extraordinario.

Hay ciertamente un misterio difícil de explicar. Aquel niño se transformó en héroe. Él, que no había nacido aquí, se levantó desde la miseria hasta convertirse en jefe indiscutido, y crear barrio por barrio la mayor fuerza revolucionaria de la Capital, y a dirigirla, con su carisma y sus dotes organizativas excepcionales. Nos educó en una disciplina, una austeridad y una ética que nos parecían venidas de otro mundo.

Pacientemente, afrontando los peligros, recorrió nuestras calles, habló con todos, edificó paso a paso las brigadas juveniles del 26 de julio que crecieron y se afirmaron a pesar de nuestra inexperiencia, como surgidas de la nada en una ambiente hostil, sin recursos de ningún tipo, en medio de la corrupción, el desánimo y la más feroz represión.

Entonces, cuando era difícil creer en alguien, poco a poco, escuchábamos un nombre repetido en susurros que circulaban por las esquinas con una magia portadora de extraña esperanza. Fontán era el nombre.

Llegó a ser para nosotros un mito. Él, que no había avanzado en la enseñanza elemental, dirigió a los jóvenes y estudiantes de la Capital y ninguno dudó nunca que Gerardo era el más capaz, el más sensible, el más profundo de nuestros compañeros.

Antes de conocerlo personalmente, había conocido la leyenda. Lo suponía alto, corpulento, y fuerte. Lo vi avanzar por aquel pasillo del apartamento de la calle Monte. No era el gigante que imaginaba. Era más bien como yo. Pero más culto, más inteligente, con unos modales que mis abuelos hubieran querido para mí.

Nos habló siempre como un maestro a sus discípulos. Nos enseñó que las armas, las poquísimas que pudimos ver en aquella época, eran sólo instrumentos inevitables y que la violencia revolucionaria no era un fin en sí misma sino la única vía que teníamos para conquistar nuestros sueños de libertad y justicia. Alguna vez nos criticó que permaneciéramos en un lugar que era conocido por un compañero que había sido apresado por los agentes de la dictadura. Hay que respetar las reglas de la clandestinidad. No se puede confiar en que nadie resista la tortura, nos dijo con naturalidad y todos, como siempre, lo obedecimos.

Recuerdo cuando hablaba de poesía, de literatura ¿Quién iba a pensar entonces que aquel era un pobre negro que no había vencido el cuarto grado?

Recuerdo sobre todo el honor más grande de mi vida. Ningún otro se compara con aquel. Cuando me encomendó ocuparme, bajo su mando, de la sección estudiantil de aquella formidable organización creada por él.

Él fue por encima de todo un artista, el más grande de mi generación. Su vida fue su mayor creación. Él se hizo a sí mismo, obra perfecta, inimitable.

Si no hubieran acabado tan brutalmente su existencia cuando apenas tenía 26 años, Gerardo no sólo sería hoy uno de los principales dirigentes de Cuba sino que habría sido también uno de los más destacados intelectuales cuya labor creadora habría animado estos largos años de heroica resistencia.

Vuelve febrero y con él la Feria del Libro. Millones de cubanos participarán en esa admirable fiesta de la cultura y el espíritu. Buscarán afanosos los más variados textos. Irán a escuchar a poetas y escritores. Será inútil sin embargo el esfuerzo por encontrar sus poemas, sus ensayos, o por escuchar su voz limpia, cálida, recitando los mejores versos de los negros y los pobres.

¿Inútil? ¿No es acaso su voz la que nos dice la elegía que también pudo ser escrita para él?:

“Fue largo el viaje y áspero el camino
Creció un árbol con sangre de mi herida
Canta desde él un pájaro a la vida
La mañana se anuncia con un trino”

Gerardo, sé que puedo decir en nombre de todos tus compañeros que siempre te guardamos fidelidad absoluta, que siempre acatamos lo que tú, con firmeza pero también con ternura, ordenabas. Sólo una vez te faltamos. Hace hoy exactamente cincuenta años. Nadie buscó refugio o protección. Nadie dudó un instante y no cumplimos tu consejo. Confiábamos en ti, sabíamos que eras un gigante, un mito hecho realidad.

Estabas completamente solo, en la mayor soledad, frente al horror. Lo sabías todo pero nada dijiste. Te torturaron con indecible crueldad pero de tus labios no brotó un solo nombre, ni un dato. Despedazaron tu cuerpo pero tu respuesta fue el silencio hasta el final.

Por nosotros sufriste los peores tormentos. Por nosotros y por nuestra causa, por Cuba, entregaste tu vida. Tu noble, generosa, irrepetible vida.

¿Qué más decirte hoy?

Comandante Fontán hasta la victoria siempre.
CUBADEBATE Archivo de CD: Gerardo Abreu Fontán llegó a ser para nosotros un mito